El Ayuntamiento no prorroga el programa contra la soledad de Carmena y anuncia uno sustitutivo
El Gobierno municipal de Madrid ha decidido no prorrogar el programa contra la soledad no deseada puesto en marcha, por el Equipo de Carmena, en los barrios de Almenara (Tetuán) y Trafalgar (Chamberí), y declara que lo hace por sus «resultados exiguos». En esta línea, han anunciado que habrá un nuevo concurso, según han informado fuentes municipales a Europa Press.
El diario ‘El País’ avanza la decisión municipal de cancelar este plan comunitario para prevenir el problema de la soledad no deseada impulsado por la anterior Ejecutivo local y gestionado por la cooperativa Tangente.
Desde el Gobierno municipal justifican que el proyecto no se ha prorrogado porque obtuvo unos «resultados exiguos»: se puso en marcha en 2017 con el objetivo de prestar apoyo a unos 17.000 ciudadanos en estos dos barrios, en 2018 iniciaron el itinerario de atención un total de 43 personas y lo concluyeron siete. Así lo ha explicado también la vicealcaldesa de Madrid, Begoña Villacís.
Las mismas fuentes indican que combatir la soledad no deseada «es un compromiso de este equipo de gobierno y, en concreto, del alcalde, José Luis Martínez-Almeida, y de la vicealcaldesa, Begoña Villacís», como quedó plasmado en el acuerdo de gobierno rubricado entre PP y Cs el pasado 14 de junio en el punto 39.
Ahora mismo se está trabajando en un gran proyecto de la ciudad contra la soledad no deseada de los mayores, como anunció el delegado de Familias, Igualdad y Bienestar Social, Pepe Aniorte, en el Pleno de Cibeles del pasado 30 de octubre.
Será un proyecto transversal e implicará principalmente a dos áreas de gobierno, Familias, Igualdad y Bienestar Social, por un lado y Seguridad y Emergencias, a través de Madrid Salud, por otro. También contará el apoyo de las entidades del tercer sector especializadas.
A partir de ahora se sacará un nuevo concurso público, con la intención de que este mismo año se ponga en marcha «un nuevo proyecto que trabaje con seriedad y rigor contra la soledad no deseada de los mayores».
Aniorte desveló en el Pleno que el nuevo proyecto se basará en tres líneas principales. La primera es la creación de redes de apoyo entre vecinos, un sistema de ayuda mutua donde los mayores se convierten en piezas clave de la lucha contra la soledad de sus propios vecinos.
La segunda línea la forman las redes vecinales para la detección de casos de soledad. Lo que se busca es que comerciantes y personas del barrio con las que los mayores tienen trato habitual puedan detectar situaciones vulnerables y dispongan de mecanismos para informar al respecto.
La tercera es que los Servicios Sociales del Ayuntamiento de Madrid que utilicen las personas mayores potencien su tarea de detección y previsión de los casos de soledad no deseada. En la capital viven más de 650.000 personas mayores de 65 años. De ellas, el 24,5 por ciento viven solas. Solamente en 2018, hasta 12.255 personas mayores de 65 años pasaron de vivir acompañados a vivir solas, según datos del padrón.
Más Madrid lamenta el «gesto desalmado»
La portavoz mediática de Más Madrid en el Ayuntamiento, Rita Maestre, ha lamentado el «gesto desalmado» que supone suspender el programa contra la soledad no deseada y ve detrás razones propias de un «sectarismo ideológico».
Maestre ha explicado desde el centro de atención a víctimas de violencia sexual, el primero de España, que el fin de este proyecto piloto era acompañar a personas en situación de soledad no deseada, no sólo personas mayores, sino aquellas que han sufrido, por ejemplo, una situación de violencia machista y han tenido que cambiar de barrio y llegar a un lugar en el que están solas.
«Era un proyecto extraordinariamente bonito que no sólo ponía en contacto a las personas solas con profesionales sino también con su comunidad, con sus vecinos, con los pequeños comercios de sus barrios. Era un proyecto que acompañaba», ha descrito la concejala de Más Madrid.
Maestre no comparte «las razones profundamente sectarias del Gobierno de quitarlo sin sustituirlo». «Si se cambia un programa de acompañamiento de personas que están solas por otro se pueden discutir los matices pero el servicio se sigue prestando», ha declarado.
«Eliminar el acompañamiento a personas que hasta hace muy poco tenían una comunidad que les apoyaba y que hoy están solas es un gesto profundamente desalmado y que no entiendo más que por un sectarismo ideológico muy poco comprensible», ha señalado Rita Maestre.
En cuanto a la sustitución por un nuevo programa, la edil ha indicado que el Gobierno de PP y Cs «apuesta más por la gestión por parte de las grandes empresas de los servicios públicos». Además, ha incidido en que hasta hace un mes, esas personas estaban acompañadas, y ahora tendrán que esperar hasta un año o dos a que ese contrato se licite y se adjudique.